¿Qué os hace pensar esta imagen?
A veces en las escuelas impera la homogeneidad: currículum idéntico para todos, espacios iguales para todos, incluso evaluaciones prácticamente iguales para todos, pero ¿no da la impresión de que la escuela así es solo para individuos estandarizados?, yo creo que sí. La escuela debería ser un conjunto de culturas, una escuela para todos y a su vez para cada uno y no un modelo estático y perpetuo que sirve de pauta para todos, pudiendo así preguntarnos si la normalidad es: niño, blanco, sano, culto, etc.
Antiguamente la sociedad agrupaba a los niños en: defectuosos y perfectos. Sólo el que era perfecto valía para estudiar. Hoy en día en las aulas nos encontramos grupos de alumnos con una gran diversidad; hay diferencias sociales, étnicas y culturales, alumnos con altas capacidades, alumnos con necesidades educativas especiales o alumnos con baja motivación. Me parece positivo este cambio porque todo niño tiene derecho a estudiar, a recibir un aprendizaje y a ponerlo en práctica. Igualmente cuestionarnos la distribución de los alumnos por grupos de edades, imponiendo una metodología idéntica para cada grupo, efectuando evaluaciones idénticas, horarios idénticos,… esto me hace cuestionarme por qué se deben formar los grupos por edad y no por peso o altura, dando por hecho que la madurez de un alumno que cumple los años a primeros de enero es igual que los que cumplen años los últimos días del año, y sin embargo este patrón puede variar dependiendo de cada individuo. El concepto de inclusión no debe hacerse presente solo en la teoría sino en lo más importante; ponerlo en práctica. Debemos rechazar la homogeneidad, hay que acercarse al alumno de forma personalizada asumiendo las diferencias de cada uno.

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